Epicteto, ~125 d. C.
El Manual
Epicteto nació esclavo y llegó a ser el maestro más respetado de Roma. Sus alumnos reunieron sus reglas de vida en un breve manual:
Hay cosas que dependen de nosotros y otras que no. Dependen de nosotros la opinión, el impulso, el deseo, la aversión — en una palabra, cuanto es obra nuestra. No dependen de nosotros el cuerpo, los bienes, la reputación, los cargos — cuanto no es obra nuestra.
A los hombres no los perturban las cosas, sino las opiniones que tienen de ellas. La muerte, por ejemplo, no es terrible — o se lo habría parecido a Sócrates. El terror está en nuestra idea de la muerte, en juzgarla terrible.
No pidas que las cosas ocurran como quieres, sino quiere que ocurran como ocurren, y te irá bien.
No digas nunca de nada: «lo he perdido»; sino: «lo he devuelto». ¿Ha muerto tu hijo? Ha sido devuelto. ¿Te han quitado la hacienda? Pues ¿no ha sido también devuelta?
¿Hasta cuándo aplazarás juzgarte digno de lo mejor y seguir lo que decide la razón? Has recibido los principios que debías aceptar, y los has aceptado. ¿Qué maestro esperas todavía?